Chile: una mirada desde el cine joven
En un verdadero paseo por la joven filmografía nacional se transformó la presentación del Prof. Carlos Flores quién, a través de diversas películas, fue develando a los asistentes las principales implicancias y características el cine chileno de la última década.
En el marco del Ciclo de Charlas para Escolares Bicentenario, el Director de la carrera de Cine del Instituto de la Comunicación e Imagen de la U. de Chile, Prof. Carlos Flores, realizó una magistral presentación denominada: “La irrupción de Chile en el joven cine chileno”.
El destacado académico introdujo a los asistentes en un interesante recorrido por la actual cinematografía nacional, sus principales características, su repentina irrupción y su consiguiente posicionamiento en el público juvenil.
“Durante muchos años, el cine chileno fue hecho por muy poca gente, principalmente porque era muy difícil hacer películas en celuloide, debido a su alto costo”, según el experto la incorporación de nuevas tecnologías (que facilitaron y abarataron los costos de producción) unido a la proliferación de escuelas de cine han generado un aumento -nunca antes visto- de filmes nacionales, que los lleva a la no despreciable suma de 20 películas anuales.
A través de fragmentos de cintas como: “Sábado” de Matias Bize; “La Sagrada Familia” de Sebastián Lelio; “Baño” de Gregory Cohen y “Te creís la más linda… (pero erís la más puta)” de Che Sandoval, el destacado académico ilustró la cinematografía de las nuevas generaciones y cómo sus temáticas han irrumpido significativamente en la incorporación de subjetividades que encuentran correspondencia en la propia construcción de mundo de las jóvenes audiencias.
“Chile un espacio social diverso”
En la identidad, construida a partir de múltiples subjetividades que coexisten en el mismo espacio social llamado “Chile”, el joven cine nacional encuentra un espacio de proliferación de ciertas subjetividades que hacen especial “sintonía” con un público que se reconoce y reacciona positivamente ante una nueva construcción de nosotros mismos.
La nueva camada de cineastas ha incorporado elementos o sustratos que van desde el cine norteamericano, pasando por el oriental, hasta la televisión, logrando trasformar sus películas en lo que el experto denomina un “hibrido”, estableciendo un interesante cruce entre lo que podríamos llamar “lo arcaico, lo residual y lo emergente”.
De esta manera, tradición y experimentación se funden ¿El resultado? Películas chilenas que cautivan significativamente en las jóvenes audiencias que ven representada en la pantalla grande sus gustos, preferencias, hablas, en suma, un conjunto de subjetividades propias que encuentran sintonía con los personajes e historias de cada una de estas películas.
Para Maximiliano Thiers, alumno del Manuel de Salas, la presentación “fue súper motivante, el hecho de que hablara de cómo se hace cine en Chile nos permitió entender que existen posibilidades, uno tiende a pensar que es casi imposible estudiar o hacer cine en nuestro país y de pronto te das cuenta que no”. El estudiante aprovechó la oportunidad para hacer una reflexión en torno a la charla: “me gusta el hecho de que a través de películas se represente nuestra idiosincrasia. Uno tiende a ver el arte como algo tradicional, de escuela, y el arte que es más expresivo y espontáneo se tiende a menospreciar y creo que cuando alguien con conocimiento te dice ‘esto es válido’, cambia tu perspectiva de las cosas y en ese sentido me pareció una excelente presentación”.
En tanto, Carlos Flores se mostró muy satisfecho con la experiencia, “Me gusta darle charlas a los jóvenes, me parecieron súper interesados, y lo que más me sorprendió es el modo con el que enganchan con las películas. Ellos no tienen antecedentes, solo ven fragmentos, pero se identifican con tanta rapidez con los personajes, se reconocen, ya sea por sus historias o modos de expresarse, y eso se conecta inmediatamente con la percepción que ellos tienen de sí mismos”.
El académico concluyó su presentación con una invitación a seguir la filmografía nacional y porqué no, la senda del audiovisual “un camino entretenido y muy posible hoy en día”.